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lunes, 31 de enero de 2011

Más cercano a la realidad

La nueva distancia en la liga de siete puntos sin duda hace más justicia a lo que está pasando en el campeonato que los cuatro anteriores o incluso el punto de más con el que los blancos se plantaron en el Camp Nou para disputar el clásico.
Debo admitir que mi visión del juego de los del ex-traductor es un poco sesgada ya que en cuanto se ponen por delante apago la tele y entonces no puedo hablar de cuando jueguen en plan festival (si es que lo hacen alguna vez aparte de en copa contra el Levante).
En lo que voy viendo en las últimas jornadas, podemos hablar de un equipo donde no es aplicable esa palabra. No hay ningún tipo de conjunción y el único que en las últimas fechas me provoca la sensación de que quiere buscar asociarse y profundizar es Özil.
El resto, aun siendo magníficos jugadores, va cada uno a su bola. El CR7 que en cuanto recibe, no hace más que levantar la cabeza pero no para buscar a sus compañeros sino para ver dónde está la portería, al Benzema que lo han matado injustamente, Di María que tampoco se acaba de aclarar y sobre todo y para gran disfrute, el gran Ricardo Izecson Dos Santos más conocido como Kaká.
Vaya risa de futbolista (o exfutbolista desde hace tres o cuatro años).
Como dice el refranero, A Dios rogando y con el mazo dando. Pues el 8 del Madrid parece que en Europa ya ha dado todos los mazazos que tenía que dar así que mejor será que vaya buscando equipo en Brasil de esos que reciben con los brazos abiertos a los brasileños que van de capa caída.
Para poner a este tipo, más les valdría alinear a Granero, a Pedro León o al que iba a ser la estrella mundial, el joven Canales e ir fogueándolos en la competición doméstica que sin duda Mourinho lanzará para centrar sus esfuerzos en Champions.
Porque en la liga, en los desplazamientos se están dejando puntos pero el otro día en el Bernabeu, el Mallorca debió de haberse llevado algo positivo y a partir de aquí, la sangría debería ser imparable.
En cambio, ves el Barça trabajando partidos a base de paciencia, toque y velocidad de balón para que los asesinos del área dejen los encuentros encarrilados.
A ver qué viene a hacer el sábado el Atlético de Madrid porque como se dice cada pocas semanas, las aguas del Manzanares bajan revueltas y ayer le pegaron una pitada a Forlán de escándalo.
¿Dónde han quedado los gritos de URUGUAYO, URUGUAYO?
¡Qué frágil es la memoria en el mundo del fútbol!

1 comentario:

Sobrevalorado dijo...

Al Madrid le conviene dejarse ganar la vuelta de las semis de Copa no sea que el Barça le meta (again) un carro en la final.