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sábado, 23 de julio de 2011

Sopraneando

Vamos a llegar al parón vacacional (vamos, como si este blog no hubiese tenido períodos de inactividad durante el resto del año cuando decae lo del balompié) con una profunda reflexión sobre la sociedad.
Veo con una mezcla entre estupor, risa y vergüenza ajena el siguiente vídeo donde me encuentro por primera vez con la concejala de salud de El Prat.
Una vez que aparece esta política, pierdo cualquier interés por la noticia y me centro en el dominio del verbo y la pronunciación de la señora en cuestión.

Lástima no tener debates cara a cara televisados en el ámbito local porque habría más de uno que acabaría propugnando como decía el filósofo: Yo es que de hablar no sé mucho pero le meto un puñetazo que le arranco la cabeza.
¿Pero es que esta gente no conoce la frase de otro filósofo como Groucho Marx donde decía que él nunca pertenecería a un club donde admitiesen gente como él?
Ahondando en la cuestión, llega uno a plantearse cómo pueden según qué personajes ir escalando en el mundo de la política y de la sociedad en general sin tener ninguna habilidad.
Yo soy de la opinión que los comités de empresa, los sindicatos, los partidos políticos, ... deberían estar constituidos por una especie de aristocracia de los mejores.
Incluyo en esta valoración al personal docente. Los profesores deberían ser una élite (pagada como tal) para poder cimentar la formación personal y profesional de los individuos.
Pero no, en esta sociedad nuestra lo que prima son las corruptelas y los mamoneos.
No es quien eres sino a quien conoces.
No, no, si el viaje que me han regalado al Caribe los de la farmacéutica no es parte de un soborno, me lo dan porque soy un tipo súper enrollao. Dice el médico.
No, no, si el smartphone que me regala el señor constructor no es porque le asigne a él la obra sino porque los dos somos del Sabadell. Dice el arquitecto.
Y eso por no hablar de trajes, de negocios con Uzbekistán y un etcétera que nos estaría llenando posts hasta Navidad.
Que conste que esta entrada la escribo desde la amargura que me causa mi no-ascenso meteórico dentro de la empresa a la que aún pertenezco.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hoy, por razones evidentes, me abstengo de mencionar mi nombre. Sólo puedo darle la razón, Hostiamor, sobre los comentarios acerca de nuestra flamante concejala de Salud...antes de Serveis a la Persona, que ella tampoco ha ascendido en "su" empresa, y la han defenestrado...aunque sólo un poquito. Una tipa impresentable que, si usted escucha bien el audio de la noticia, dice "Asín es cómo quedará distribuido"....Lástima que los socialistas no se den cuenta de que un elemento así desprestigia su proyecto político y lastra su posible llegada al gobierno. Lo peor es que se las da de lista, ya se sabe, "la ignorancia es atrevida".

Sobrevalorado dijo...

Meritocracia es a lo que usted se refiere.