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domingo, 11 de julio de 2010

De Londres a Johannesburgo

Son pocos los goles que consigue Andrés Iniesta pero menuda importancia.
Si el de hace un par de años en Stamford Bridge valió un pase a la final de Champions para hacer al Barça campeón, ahora se marca un golazo que vale por un Mundial.
Una vez más y como empieza a ser una bonita costumbre, los títulos futbolísticos van a parar a quien más lo merece, quien mejor fútbol practica y quien más arriesga.
La selección de Del Bosque ha jugado como un equipo grande. Bueno, ha jugado en la medida que la que a partir de ahora debería conocerse como Arancia Meccanica le ha dejado.
Digo esto porque las formas marrulleras, el juego duro e incluso violento se asemejan más al que históricamente ha desarrollado Italia que al que le gustaba practicar a Holanda.
El arbitraje como no podía ser de otra manera ha sido lamentable. Si un árbitro que conozca el reglamento le pita a un equipo asiático o africano en la primera fase y los jugadores de dicho equipo se emplean como lo han hecho hoy los de naranja, a la media hora de partido hubiesen estado con nueve jugadores sobre el terreno de juego.
Nada más, que dentro de cuatro años ya tiene una nueva bandera que colocar el señor de la Coca-Cola en la colección mundialista.
Nos debe sonar a todos porque al menos por la periferia los balcones en van plens y no, en la vesión definitiva creo que no aparece el toro.

3 comentarios:

José Luis dijo...

makine

José Luis dijo...

Error en el comentario anterior.
Será la emosión.

Quería decir que mi chaval ha clavado el gol cuando le han tocado las pelotas. Gracias a la entrada de Van Animal, mi mancheguito ha despertado y ha sacado la mala follá que tenemos dentro.

Lástima que no hubiera habido un sniper en la grada que ajusticiara a Van Bommel. Y a Paulpo (chiste nuevo...) que me lo traigan a mi, que le voy a comer to lo que tenga.

José Luis dijo...

http://www.ole.com.ar/mundial/Arbitraje-escandaloso_0_296370469.html